Los IX Premios de la Industria en España, organizados por la Fundación TecnoVitae, estrenan la categoría de Industria del Hábitat y la conceden a Modulacción por su sistema de baños industrializados fabricados en Dueñas (Palencia).
El pasado 18 de junio, en el Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid y ante cerca de 600 asistentes, Modulacción recibió el Premio Industria del Hábitat en la novena edición de los Premios de la Industria en España. Es una distinción que estrena categoría: los Premios de la Industria del Hábitat nacían esa misma noche, y Modulacción es la primera empresa en recibirla.
Conviene detenerse en ese matiz, porque dice más de lo que parece. Que unos premios industriales de alcance nacional incorporen por primera vez una categoría dedicada al hábitat —la vivienda, el lugar de trabajo, los espacios donde transcurre la vida— es la señal de que la forma de producir esos espacios ha empezado a entenderse como lo que es: un asunto industrial. Y es ahí, en ese terreno, donde trabaja Modulacción.

Un premio que reconoce un cambio de modelo, no solo a una empresa
El reconocimiento valora el trabajo que hacemos hoy. Pero, por encima de eso, pone el foco en una transición que el sector lleva años necesitando.
Durante décadas, la construcción en España ha operado con un modelo mayoritariamente artesanal y fragmentado. Cada proyecto arranca desde cero. Los agentes trabajan en compartimentos estancos. La calidad, los plazos y los costes son variables que nadie controla del todo. El resultado es conocido: baja productividad, alta generación de residuos, dificultad para garantizar estándares homogéneos y una creciente incapacidad para responder a la demanda real de vivienda.
Los datos lo sostienen. Según el Observatorio de la Vivienda, en 2025 se crearon 226.279 nuevos hogares en España, mientras que se finalizaron 91.896 viviendas. La distancia entre ambas cifras no es coyuntural: es estructural. No se corrige pidiendo más esfuerzo a un modelo que ya está dando todo lo que puede dar. Se corrige cambiando el sistema productivo.
Esa es la convicción desde la que trabaja Modulacción: la construcción puede dejar de ser un proceso incierto para convertirse en un sistema industrial predecible, controlado y escalable. No se trata de fabricar más rápido. Se trata de fabricar mejor, con control sobre cada variable del proceso —materiales, tiempos, calidad, trazabilidad y coste— y de trasladar ese control a la obra.

El baño industrializado: la pieza donde se demuestra el método
El baño es el elemento de mayor densidad de instalaciones y coordinación de oficios de un edificio. Fontanería, saneamiento, electricidad, ventilación, alicatado, acabados: todo concentrado en pocos metros cuadrados que, en la obra tradicional, suelen convertirse en uno de los principales cuellos de botella.
Modulacción resuelve ese elemento en fábrica. Cada baño se produce en un entorno controlado, se prueba y se entrega a obra terminado y listo para conectar. Lo que llega al edificio no es un conjunto de tareas pendientes, sino una pieza industrial de precisión con una secuencia de instalación definida.
La diferencia no es de discurso, es de proceso. La fabricación en entorno controlado elimina las patologías más frecuentes de la construcción húmeda tradicional —humedades, defectos de estanqueidad, desviaciones en acabados— y entrega un producto más fiable, con menos incidencias y mayor previsibilidad para el promotor, la constructora y el usuario final.
Impacto medible: calidad, sostenibilidad y territorio
Un premio a la industria debe poder defenderse con cifras. Estas son algunas de las que sostienen la candidatura de Modulacción.
Sostenibilidad y economía circular. La construcción tradicional genera el 35 % del total de residuos de la Unión Europea. La producción en fábrica permite segregar el 100 % de los materiales y optimizar el uso de recursos desde el origen, lo que contribuye de forma directa a reducir la huella de carbono del proceso constructivo. No es una declaración de intenciones: es una consecuencia del propio método de trabajo.

Entorno urbano. Entregar el módulo terminado elimina buena parte del tráfico de camiones, el ruido, el polvo y la presencia continua de múltiples gremios en la obra. El impacto sobre el entorno urbano es inmediato y comprobable.
Territorio y empleo. Modulacción separa el lugar de producción del lugar de construcción: fabrica en Palencia y da servicio a los grandes polos urbanos. Ese modelo genera empleo estable y fija población en el medio rural, demostrando que la industria avanzada no necesita concentrarse en las grandes ciudades para ser competitiva. Los indicadores de plantilla acompañan a esa idea: un 20 % de empleo femenino fijo frente al 11 % de media del sector, un 25 % de la plantilla menor de 30 años frente al 10 % de media, y una edad media de 37 años frente a los 45 del sector. Talento, diversidad y relevo generacional medidos en datos, no en adjetivos.
Una infraestructura industrial real y escalable
Detrás de cada baño hay una planta. Modulacción dispone de una instalación productiva operativa en Dueñas (Palencia), con más de 10.000 m² de superficie y una capacidad actual de 1.060 módulos anuales. La planta funciona como una línea de ensamblaje industrial que integra estructura, cerramientos, instalaciones y acabados, y entrega el producto a obra en el momento acordado, sin acopios y sin los tiempos muertos de la ejecución tradicional.
Sobre esa base, la compañía ha definido una hoja de ruta de crecimiento apoyada en inversiones progresivas en automatización, con el objetivo de superar las 5.600 unidades al año en un único turno. Ese crecimiento no responde solo a un aumento de capacidad: es una evolución hacia un modelo más digitalizado, estandarizado y automatizado, orientado a la expansión nacional e internacional. Cuando se habla de futuro, se habla de fases, decisiones e inversiones concretas.
Un nodo de integración dentro del ecosistema del hábitat
Modulacción no se concibe como un proveedor más dentro de la cadena de valor, sino como un punto de integración donde confluyen de forma coordinada arquitectos, promotores, constructoras e industria de materiales. La metodología BIM actúa como habilitador de ese enfoque: permite trabajar en un entorno común, con trazabilidad completa y reducción de errores, y tomar las decisiones clave del proyecto desde las fases iniciales en lugar de hacerlo de forma aislada y tardía.

Ese papel se ha ido reconociendo fuera de la fábrica. En poco tiempo, Modulacción ha pasado de proyecto de nueva creación a participar como voz invitada en algunos de los principales foros del sector, y forma parte de entornos de colaboración como la Plataforma Tecnológica Española de la Construcción (PTEC) y el clúster AEICE de Hábitat Eficiente de Castilla y León, donde industria, conocimiento y administración trabajan juntos en la evolución del modelo productivo. El Premio Industria del Hábitat se inscribe en esa misma línea: el de una empresa que aplica innovación en sus procesos y, a la vez, participa en el ecosistema que está definiendo cómo se producirá el hábitat en España.

Un reconocimiento compartido
Este premio no es solo de Modulacción. Es de cada promotora, constructora, estudio de arquitectura y cliente que ha confiado en el proyecto; del grupo de socios e inversores que entendieron el negocio cuando todavía era una idea; y, sobre todo, del equipo que cada día convierte ese modelo en piezas reales que salen de la planta de Dueñas.
Modulacción quiere felicitar a las otras candidaturas finalistas en la categoría Industria del Hábitat —Cosentino, Grupo TecoZam y Actia Desarrollo—, compañías con las que compartir candidatura sitúa el listón donde debe estar.

El reconocimiento se extiende también a la Fundación TecnoVitae y a los IX Premios de la Industria en España por su trabajo de puesta en valor del tejido industrial del país, así como a los colaboradores de esta edición: la Junta de Castilla y León, la Diputación de Valladolid, Alimentos de Valladolid, el Ayuntamiento de Valladolid, la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico de Valladolid (IdeVa), Caja Rural de Zamora, el Gabinete de Recolocación Industrial y AEICE Clúster de Hábitat Eficiente.
Las siete empresas galardonadas en esta novena edición han sido Renault Group, Modulacción, La Hormiga Verde, Opus RS Europe, Tebrio, Sociograph y HealthMate. La Fundación TecnoVitae reconoció además la trayectoria profesional de Antón Costas, presidente del Consejo Económico y Social de España (CES), y la labor divulgativa de Xataka, medio de referencia en información tecnológica integrado en Webedia. Compartir cartel con todas ellas es, para Modulacción, una buena medida del camino recorrido y del que queda por delante.
Desde Dueñas, Modulacción seguirá haciendo lo mismo que la noche del 18 de junio sirvió para reconocer: fabricar baños industrializados con precisión, control y trazabilidad, y demostrar, módulo a módulo, que la construcción puede producirse de otra manera.

